11 de septiembre de 2026
Me da la impresión de que cuando digo o hago algo que no toca hacer, mi depósito de energía baja un poco más. Si estoy eufórico -por ejemplo con la música- también gasto. Una forma de no dejarme arrastrar por tales fluctuaciones es mantenerse como presencia consciente, o dicho de otra manera, no entrar en el juego de un ego o yo separado que además resulta que no existe como una entidad aparte o independiente de la conciencia sino que está hecho de ella.
Otra cosa, ahora mismo hay un debate de que la IA puede acabar con el ser humano dentro de poco tiempo. Se dice que hasta uno de sus creadores ha dimitido y se ha marchado porque se ha tomado muy en serio este asunto. Yo sé experiencialmente que la consciencia no ha nacido y por lo tanto no va a morir, ni sufre ningún cambio en absoluto, ni puede ser destruida ni dañada, entonces, ¿qué problema hay? Hay problemas y contrariedades en algunas películas pero a la pantalla donde aparecen no le sucede nada.
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